¿Cuándo dejaste de escribir? ¿Cuándo dejaste de sentir?
¿Cuándo fue la última vez en la que inspiraste unas líneas? ¿Cuando fue la última vez en la que alguien rimó por ti?
¿Cuándo escuchaste por última vez tu nombre como descripción de musa? ¿Cuándo te escribieron y recibiste el último poema?
Días de frases cortas, días de frases breves. La época del simplificar, del casi no demostrar. La época en la que el querer se esconde tras dos fotos hechas en un momento y mucho tiempo tras una pantalla, aun estando sentados al lado. Momentos en los que se dejó de coger de la mano por sostener el móvil con ella.
¿En qué momento se dejaron de decir los te quiero a los cuatro vientos, o en un simple susurro?
¿En qué momento se cambiaron los detalles y los regalos por un par de saludos?
¿En qué momento se dejó de escribir para la persona a la que se quería?
¿Cuándo supiste por última vez que inspiraste algún dibujo, alguna melodía, alguna fotografía o alguna línea?
Hacerte sentir musa, hacerte luz de una oscuridad a veces eterna.
A veces se extraña la razón, se extraña el qué, cómo o a quién dedicar tus trabajos. Pero en otras ocasiones aparece, cual brisa entre los árboles, la causa que te hace volar.
"Echo de menos las jornadas con tu aroma,
el despertar de la cama, el descansar de tu ropa.
Los bailes eternos entre mareas,
los besos y poemas de tus caderas.
Echo de menos el no dormir por tu causa
el ser nocturno soñador, de tener en ti mi casa.
Echo de menos el no tener la culpa,
el no empezar lo que no acabó nunca.
Echo de menos el saber lo que digo,
quiero buscar en tus brazos mi abrigo.
Echo de menos el querer echarte de menos,
el darme cuenta que sin ti, no resto".
Espacio repleto de reflexiones, relatos, historias, opiniones...
Textos llenos de pensamientos intensos, de palabras de aliento.
O simplemente opiniones que se retienen en el interior, causando dudas...
A este lugar se le bautizará como el jardín de las opiniones, donde crecen ideas, e incluso se podrán plantar en él sentimientos, que quizás, algún día den su fruto..."
Éste soy yo, éste es mi ser.
2016-01-28
2016-01-03
Perdóname si querer no es poder
"De verdad que yo te miro y veo en ti un ángel caído,
te aseguro que me sentiré,
como en un parque perdido paseando hasta el olvido,
sin poder saber volver.
No me riñas cuando digo que no quiero tus caricias,
no me llores si tu nombre no sé,
pues mi culpa no ha sido que se acaben ya los días
en los que supe quién es,
la persona que cada vez que sale el sol
me dice te quiero con dulce voz,
esperando que en algún amanecer
le conteste "y yo".
Cada día se complica el vivir sin saber dónde
cada día duele más mi ser.
Pues por mucho que yo quiero y que intento recordarte
siento, que no voy a poder.
Veo que de verdad te importo cuando un hombre te comenta
que los días que me quedan son oscuros.
Que no encuentro luz alguna en estos días de tormenta
y veo, que aunque yo no sufro
la almohada amanece siempre mojada
de llantos en la noche, de penas contagiadas
del sentir que tú me quieres, aunque yo no sepa nada.
Cada día un niño viene y me saluda sonriendo,
dice "yayo, ¿qué tal estás?".
No recuerdo esa persona pero siento que me suena
la sonrisa que siempre me da.
Y le ofrezco volverse con su mamá...
La que dice que es mi hija, la que cuenta, soy su padre
la que quiere que la logre recordar.
Te prometo que lo intento, te aseguro que me esfuerzo, pero,
no logro estar, cómodo entre tanta soledad.
Pues si todos me conocen, pues si todos luchan siempre,
veo que soy por el que todo lo dan.
No me gusta estar tan solo rodeado de mi gente,
sin saber quién es cada cual.
Y me duele saber que cuando me vaya, sufrirán.
Me he perdido en el camido del recuerdo y de la vida,
me he perdido en el saber quién soy.
Pero antes de irme veo que a mi lado está mi esposa,
que me dice "no te preocupes, aquí estoy",
Le contesto que le quiero, que recuerdo sus caricias
y sin rumbo, ya me voy...
Queriéndome quedar, queriendo saber más... y sin poder."
te aseguro que me sentiré,
como en un parque perdido paseando hasta el olvido,
sin poder saber volver.
No me riñas cuando digo que no quiero tus caricias,
no me llores si tu nombre no sé,
pues mi culpa no ha sido que se acaben ya los días
en los que supe quién es,
la persona que cada vez que sale el sol
me dice te quiero con dulce voz,
esperando que en algún amanecer
le conteste "y yo".
Cada día se complica el vivir sin saber dónde
cada día duele más mi ser.
Pues por mucho que yo quiero y que intento recordarte
siento, que no voy a poder.
Veo que de verdad te importo cuando un hombre te comenta
que los días que me quedan son oscuros.
Que no encuentro luz alguna en estos días de tormenta
y veo, que aunque yo no sufro
la almohada amanece siempre mojada
de llantos en la noche, de penas contagiadas
del sentir que tú me quieres, aunque yo no sepa nada.
Cada día un niño viene y me saluda sonriendo,
dice "yayo, ¿qué tal estás?".
No recuerdo esa persona pero siento que me suena
la sonrisa que siempre me da.
Y le ofrezco volverse con su mamá...
La que dice que es mi hija, la que cuenta, soy su padre
la que quiere que la logre recordar.
Te prometo que lo intento, te aseguro que me esfuerzo, pero,
no logro estar, cómodo entre tanta soledad.
Pues si todos me conocen, pues si todos luchan siempre,
veo que soy por el que todo lo dan.
No me gusta estar tan solo rodeado de mi gente,
sin saber quién es cada cual.
Y me duele saber que cuando me vaya, sufrirán.
Me he perdido en el camido del recuerdo y de la vida,
me he perdido en el saber quién soy.
Pero antes de irme veo que a mi lado está mi esposa,
que me dice "no te preocupes, aquí estoy",
Le contesto que le quiero, que recuerdo sus caricias
y sin rumbo, ya me voy...
Queriéndome quedar, queriendo saber más... y sin poder."
2015-12-30
Hace tiempo que es ayer
"Hace tiempo que no tengo la cabeza para poesías ni el corazón para pensar en lo que siento.
Hace tiempo que dudo más de lo que actúo y recuerdo más de lo que pienso.
Hace tiempo que no hago más que escribir espacios sin decir palabra alguna.
Hace tiempo que plasmo solo recuerdos y sueños que no entiendo.
Ya no recuerdo la música que crea el rasgar de la pluma y el papel, ya no recuerdo el olvido al volverte a ver. Hace tiempo que te busco y siento que me evades.
Porque la barra del bar escuchó la mayoría de los poemas que te dediqué, y lloró junto a mí cada despedida que te canté.
Solo me invita el alcohol a gritar tu nombre, para no olvidarte, para sentir que no marcharste.
Ya los acordes no suenan igual, ahora me cuesta componer. De cada diez palabras tengo tres líneas dedicadas a tus ojos, y dos melodías que ponen banda sonora al poder de tu sonrisa.
Porque ya no podemos jugar al besarnos hasta que uno de los dos tenga el valor de mencionar el nombre del otro, y al bailar desnudos un vals, sin tiempo, sin compás. Solo dos cuerpos a la par imaginando la melodía que les puede rodear.
Porque ya no duele la risa de tanto usarla al verte, porque ya no se cierran los ojos con ganas de verte al soñar y de soñarte al despertar.
Ya no es ayer y comenzamos a usar diferentes calendarios. Fuimos dos sentimientos a destiempo jugando a olvidarse en el que mientras tus años pasaban, mis páginas permanecían bloqueadas en el recuerdo.
No recordarás las caricias que cambiamos, mientras yo sigo conociendo cada curva de tu cuerpo. Sigo recorriendo tu ombligo sintiendo el mismo aroma que me maldijo, que me hizo perder la razón y te hizo caer en la tentación de ser una luz en aquella oscura habitación.
Ya el amanecer no susurra tu nombre y la brisa no silva tu canción preferida.
Ahora el tiempo pasa golpeando cada segundo en ese reloj de pared que marcó el tiempo atrás en nuestro querer.
Porque ya no me inspiras tantas palabras, porque ya no te encuentro, inspiración."
Hace tiempo que dudo más de lo que actúo y recuerdo más de lo que pienso.
Hace tiempo que no hago más que escribir espacios sin decir palabra alguna.
Hace tiempo que plasmo solo recuerdos y sueños que no entiendo.
Ya no recuerdo la música que crea el rasgar de la pluma y el papel, ya no recuerdo el olvido al volverte a ver. Hace tiempo que te busco y siento que me evades.
Porque la barra del bar escuchó la mayoría de los poemas que te dediqué, y lloró junto a mí cada despedida que te canté.
Solo me invita el alcohol a gritar tu nombre, para no olvidarte, para sentir que no marcharste.
Ya los acordes no suenan igual, ahora me cuesta componer. De cada diez palabras tengo tres líneas dedicadas a tus ojos, y dos melodías que ponen banda sonora al poder de tu sonrisa.
Porque ya no podemos jugar al besarnos hasta que uno de los dos tenga el valor de mencionar el nombre del otro, y al bailar desnudos un vals, sin tiempo, sin compás. Solo dos cuerpos a la par imaginando la melodía que les puede rodear.
Porque ya no duele la risa de tanto usarla al verte, porque ya no se cierran los ojos con ganas de verte al soñar y de soñarte al despertar.
Ya no es ayer y comenzamos a usar diferentes calendarios. Fuimos dos sentimientos a destiempo jugando a olvidarse en el que mientras tus años pasaban, mis páginas permanecían bloqueadas en el recuerdo.
No recordarás las caricias que cambiamos, mientras yo sigo conociendo cada curva de tu cuerpo. Sigo recorriendo tu ombligo sintiendo el mismo aroma que me maldijo, que me hizo perder la razón y te hizo caer en la tentación de ser una luz en aquella oscura habitación.
Ya el amanecer no susurra tu nombre y la brisa no silva tu canción preferida.
Ahora el tiempo pasa golpeando cada segundo en ese reloj de pared que marcó el tiempo atrás en nuestro querer.
Porque ya no me inspiras tantas palabras, porque ya no te encuentro, inspiración."
2015-11-24
Guardemos un minuto de silencio
"Guardemos un minuto de silencio por todo lo que ya no está.
Guardemos un minuto de silencio por esas promesas que acabaron siendo palabras vacías.
Guardemos un minuto de silencio por esos para siempre que no eran más que un pequeño instante camuflado.
Guardemos un minuto de silencio por las melodías abandonadas, por las canciones dedicadas, por los silencios entre acordes mayores, entre las tristes melodías de los acordes menores.
Guardemos un minuto de silencio por esas rosas que fueron usadas como arma nada más ser recibidas, golpeando un rostro repleto de vergüenza.
Guardemos un minuto de silencio por esos besos que iniciaron un viaje sin encontrar destino alguno. Por esos labios que no pronunciaron más que desdichas.
Guardemos un minuto de silencio por los 37º que se ausentan entre las sábanas cada mañana, la sonrisa que falta a tu lado sobre la almohada.
Guardemos un minuto de silencio por las duchas juntos que no fueron más que una lluvia que separaba dos cuerpos hasta hacerlos inalcanzables.
Por las historias que quedaron en planes, por los viajes que quedaron en simples lugares en los que ibas a hablar solo.
Por el café de la mañana, por el abrazo de despedida, por el no querer separarse del sueño entre las mantas.
Guardemos un minuto de silencio por los ahora llego que quedaron incinerados en la primera curva del olvido del fuego.
Guardemos un minuto de silencio por esas fotos borradas, por esas cartas quemadas, por esos detalles regalados, por esos momentos en la memoria clavados.
Guardemos un minuto de silencio por las almohadas que fueron testigos de más lágrimas que sueños.
Guardemos un minuto por las soledades buscando un abrazo amigo.
Guardemos un minuto de silencio por los minutos que se guardan en silencio, recordando lo que queremos olvidar y olvidando lo que nos hace felices.
Guardemos un minuto de silencio, por cada ruptura de sueños.
Guardemos un minuto de silencio... por lo que se fue, por lo que perdiste, por lo que te deshiciste o por lo que desapareció.
Guardemos un minuto de silencio mientras esperamos que vuelva a salir el sol para volver a luchar por todo aquello por lo que durante días y noches nos hemos mantenido en silencio."
Guardemos un minuto de silencio por esas promesas que acabaron siendo palabras vacías.
Guardemos un minuto de silencio por esos para siempre que no eran más que un pequeño instante camuflado.
Guardemos un minuto de silencio por las melodías abandonadas, por las canciones dedicadas, por los silencios entre acordes mayores, entre las tristes melodías de los acordes menores.
Guardemos un minuto de silencio por esas rosas que fueron usadas como arma nada más ser recibidas, golpeando un rostro repleto de vergüenza.
Guardemos un minuto de silencio por esos besos que iniciaron un viaje sin encontrar destino alguno. Por esos labios que no pronunciaron más que desdichas.
Guardemos un minuto de silencio por los 37º que se ausentan entre las sábanas cada mañana, la sonrisa que falta a tu lado sobre la almohada.
Guardemos un minuto de silencio por las duchas juntos que no fueron más que una lluvia que separaba dos cuerpos hasta hacerlos inalcanzables.
Por las historias que quedaron en planes, por los viajes que quedaron en simples lugares en los que ibas a hablar solo.
Por el café de la mañana, por el abrazo de despedida, por el no querer separarse del sueño entre las mantas.
Guardemos un minuto de silencio por los ahora llego que quedaron incinerados en la primera curva del olvido del fuego.
Guardemos un minuto de silencio por esas fotos borradas, por esas cartas quemadas, por esos detalles regalados, por esos momentos en la memoria clavados.
Guardemos un minuto de silencio por las almohadas que fueron testigos de más lágrimas que sueños.
Guardemos un minuto por las soledades buscando un abrazo amigo.
Guardemos un minuto de silencio por los minutos que se guardan en silencio, recordando lo que queremos olvidar y olvidando lo que nos hace felices.
Guardemos un minuto de silencio, por cada ruptura de sueños.
Guardemos un minuto de silencio... por lo que se fue, por lo que perdiste, por lo que te deshiciste o por lo que desapareció.
Guardemos un minuto de silencio mientras esperamos que vuelva a salir el sol para volver a luchar por todo aquello por lo que durante días y noches nos hemos mantenido en silencio."
2015-11-18
Que te recuerde el sol.
"Quizás sea que las flores ya no quieran perfumar los rincones.
Quizás el amanecer ya no tenga la misma fuerza que podía tener.
Quizás el despertar ya no sea tan divertido al no ver al lado uno de los mejores corazones,
ni tampoco vaya a tener nunca su significado la palabra querer.
Quizás la culpa la tenga el sol que te mostró que no solo un abrazo podía dar calor,
quizás el viento fue el que te enseñó que unos dedos no eran los únicos capaces de jugar con tu pelo.
ni tampoco que la frialdad del hielo haría que no comprendieras el amor.
Ni los besos tienen el sabor dulce de tus labios ni los que prometiste en otros cuerpos fueron como agravios,
ni el baile de tactos en tu espalda mientras tu aliento susurraba la calma.
Solo pido, que te recuerde el sol...
Ya no me quedan más velas de noche,
ni textos ni poemas que tuvieran tu nombre como broche,
se acabó la tinta de cada pluma,
se cansó de mentiras la luna.
Quizás me mate una sonrisa o me desarme el cruel susurro
de las veces que te hacía con un abrazo en tus manos tener el mundo.
Puede que no sea fácil ni agradable, el querer tomar este camino
entre piedras y zarzales rodeado de peligros.
Cuando caigo en que mi enemigo es mi corazón,
cuando al luchar contra ti, batallo contra mi razón.
No te preocupes que como aparecí, marcharé.
Saliendo de puntillas y sin hacer ruido esta vez.
Solo pido, que te recuerde el sol...
Porque yo no lo haré."
Quizás el amanecer ya no tenga la misma fuerza que podía tener.
Quizás el despertar ya no sea tan divertido al no ver al lado uno de los mejores corazones,
ni tampoco vaya a tener nunca su significado la palabra querer.
Quizás la culpa la tenga el sol que te mostró que no solo un abrazo podía dar calor,
quizás el viento fue el que te enseñó que unos dedos no eran los únicos capaces de jugar con tu pelo.
ni tampoco que la frialdad del hielo haría que no comprendieras el amor.
Ni los besos tienen el sabor dulce de tus labios ni los que prometiste en otros cuerpos fueron como agravios,
ni el baile de tactos en tu espalda mientras tu aliento susurraba la calma.
Solo pido, que te recuerde el sol...
Ya no me quedan más velas de noche,
ni textos ni poemas que tuvieran tu nombre como broche,
se acabó la tinta de cada pluma,
se cansó de mentiras la luna.
Quizás me mate una sonrisa o me desarme el cruel susurro
de las veces que te hacía con un abrazo en tus manos tener el mundo.
Puede que no sea fácil ni agradable, el querer tomar este camino
entre piedras y zarzales rodeado de peligros.
Cuando caigo en que mi enemigo es mi corazón,
cuando al luchar contra ti, batallo contra mi razón.
No te preocupes que como aparecí, marcharé.
Saliendo de puntillas y sin hacer ruido esta vez.
Solo pido, que te recuerde el sol...
Porque yo no lo haré."
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