"¿Qué fue de cada promesa y cada palabra escrita sobre tu piel con las yemas de mis dedos? ¿Qué fue de cada promesa y cada palabra tatuada en el fondo de un corazón que ahora late sin ritmo, perdido en otro compás? Un corazón que se pierde entre el zarzal del pasado que le daña y le pesa. Le atormenta e intimida.
Qué sería del pasado si hubiera cambiado en un día en el que no se dijo lo que se debía, o no se pensó que en realidad se podía. Pasado incierto en futuro indebido. La probabilidad de haber caído en la tela que dictó sentencia a los sentimientos que te ofrecía. Bailes de palabras entre notas de lágrimas que en la clave del sol brillaban.
¿En qué acabó la llamada en la que aquel adiós, fue realmente el verdadero?
Cuando realmente caí en que si tu almohada me hablara, contaría más lágrimas que sueños. En las que si mis sábanas contaran que mil veces les hablé de tu cuerpo en sueños, no dejaba que las lágrimas inundaran el momento en el que me sentía seco, vacío sin tu abrazo.
Contando los minutos que me separaban del último beso para poder dormir, deseando poder volver atrás para haber disfrutado la oportunidad de brindar a tu salud en cada roce de labios, en los que sin tener nada que celebrar, recibía el regalo de tu cariño.
Un amor que más que darlo, era entregarlo; que más que recibirlo, era sentirlo.
Momentos en los que, si tal vez...
No te hubiera ofrecido cada rincón de mi mente, si no te hubiera dado cada papel en todos mis sueños. En los que si tal vez no te hubiera hecho la razón de mis sonrisas, la ilusión de mis despertares.
Si tal vez hubiera sabido que te quería, pero que sin ti yo podía.
Si tal vez hubiera aprendido a tenerte conmigo, junto a mí, y no en mis sueños...
Si tal vez, no hubiera pasado nada, no tendría a quién escribir mis cartas, no tendría a quién dedicar mis insomnios... no tendría a quién extrañar.
Si tal vez, me quisiera."
Espacio repleto de reflexiones, relatos, historias, opiniones...
Textos llenos de pensamientos intensos, de palabras de aliento.
O simplemente opiniones que se retienen en el interior, causando dudas...
A este lugar se le bautizará como el jardín de las opiniones, donde crecen ideas, e incluso se podrán plantar en él sentimientos, que quizás, algún día den su fruto..."
Éste soy yo, éste es mi ser.
2015-09-18
2015-09-14
Bellas cicatrices
"Todo cambió cuando quise empezar a ver, cuando quise mirar mientras cerraba los ojos cerca de su cuerpo. Cuando a cada una de sus curvas le daba una historia y a cada una de sus marcas, un significado.
Bendito el instante en el que el destino decidió hacer que no hiciera más que fijarme en sus peculiares características, en los detalles que demostraban una singularidad en su personalidad, algo especial que hacía que el mirarle no cansara en ningún momento.
Pero había algo que me hizo querer desde un principio conocer más su historia. Tantos movimientos, tantas palabras, tantos gestos... algo tenían que tener escondido. Algo me dijo que la historia que vivió tenía que ser diferente, tenía que ser especial. Tenía que ser, su gran historia.
Eso pude ir descubriendo a cada palabra, con cada anécdota comprendida, con cada demonio desenterrado. Era alguien por quien merecía la pena darlo todo, era alguien por quien merecía la pena arriesgarlo todo, era, simplemente, quien hacía creer que la lucha siempre tendrá un lugar en el día a día y que en el reflexionar de la noche lograba que quisieras dar más de ti por una sola causa. Una sola razón que no era más que su sonrisa y bienestar.
Infinidad de marcas le dejan los demonios que cada noche le atormentan, infinidad de amaneceres en los que no se a podido conciliar el sueño. Pero a su vez, son esa infinidad de razones las que da para demostrar que una lucha no es una verdadera lucha, si no caes varias veces a la lona para volver a levantarte con más fuerza aún.
Alguien que inspira, alguien que agrada. Alguien que provoca el deseo de besar cada marca, de curar cada herida con un abrazo y proteger su historia con tu propia leyenda.
Alguien con quien al cerrar los ojos y unir las manos, se viaja y conoce mucho más que en todo un año de expedición. Alguien con quien dibujarías en el destino el final, sabiendo que estará repleto de sonrisas iluminadas."
Bendito el instante en el que el destino decidió hacer que no hiciera más que fijarme en sus peculiares características, en los detalles que demostraban una singularidad en su personalidad, algo especial que hacía que el mirarle no cansara en ningún momento.
Pero había algo que me hizo querer desde un principio conocer más su historia. Tantos movimientos, tantas palabras, tantos gestos... algo tenían que tener escondido. Algo me dijo que la historia que vivió tenía que ser diferente, tenía que ser especial. Tenía que ser, su gran historia.
Eso pude ir descubriendo a cada palabra, con cada anécdota comprendida, con cada demonio desenterrado. Era alguien por quien merecía la pena darlo todo, era alguien por quien merecía la pena arriesgarlo todo, era, simplemente, quien hacía creer que la lucha siempre tendrá un lugar en el día a día y que en el reflexionar de la noche lograba que quisieras dar más de ti por una sola causa. Una sola razón que no era más que su sonrisa y bienestar.
Infinidad de marcas le dejan los demonios que cada noche le atormentan, infinidad de amaneceres en los que no se a podido conciliar el sueño. Pero a su vez, son esa infinidad de razones las que da para demostrar que una lucha no es una verdadera lucha, si no caes varias veces a la lona para volver a levantarte con más fuerza aún.
Alguien que inspira, alguien que agrada. Alguien que provoca el deseo de besar cada marca, de curar cada herida con un abrazo y proteger su historia con tu propia leyenda.
Alguien con quien al cerrar los ojos y unir las manos, se viaja y conoce mucho más que en todo un año de expedición. Alguien con quien dibujarías en el destino el final, sabiendo que estará repleto de sonrisas iluminadas."
2015-08-19
Respuestas a dudas
"No sabéis lo difícil que es lidiar con los sentimientos que junto a ti caminan a diario. Esos gritos que te susurran, esos golpes que te acarician, pero que todos dejan marca. No comprendéis lo difícil que es no saber distinguir entre el deseo y el dolor, entre la felicidad y la tristeza camuflada.
Llegué a jugar conmigo mismo a encontrar sentido a mis palabras, a buscar lógica a mis acciones, a comprender mis miradas y aun así, no terminaba de completar el rompecabezas que provocaba el desorden en mi cabeza.
Nunca me dispuse mirar hacia adelante pues no quería avanzar sin arreglar todos los destrozos que me rodeaban y que no me dejaban descansar. Tantas preguntas, tantas dudas, tantos por qués, tantas respuestas ilógicas, tantos nudos entre historias que me hacían marearme entre mis palabras... no sabían más que molestarme e impedirme dar un paso al frente.
Tantos viajes perdiéndome entre árboles solo para poder encontrarme, tantos paseos sin rumbo para poder encontrar la dirección que quería tomar, tantas acciones hechas sin querer solo para ver si de verdad quería. Para ver si de verdad quería querer.
Entonces, entre un mar de dudas y un cielo lleno de preguntas apareció la única respuesta a todo. Apareció la razón por la que quise dejarlo todo atrás y seguir caminando, desechando el lastre que me ralentizaba. Se dejó ver la musa que hizo que cada palabra escrita cobrara sentido y que cada sentimiento expuesto tuviera una razón de ser.
Fui afortunado al tener la oportunidad de ver a dicha musa varias veces seguidas, al tenerla cerca, al poder abrazarla. Quería quererla, quería responder a todas mis preguntas con su nombre. Pero a su vez, me di cuenta que el solo hecho de verla sonreír era lo que me motivaba a seguir luchando y dándolo todo para volver a provocar esa luz en su rostro,
Serían sus ojos, sería su sonrisa, sería la manera en la que hacía que todo brillara a su alrededor mientras a su vez todo dejaba de existir y se desvanecía para que la única presencia fuera ella.
Será el querer, o el poder. Será el extrañar, el añorar o el desear. Será lo que sea, mientras siendo y existiendo, me hacen luchar y pedir volver a verla."
Llegué a jugar conmigo mismo a encontrar sentido a mis palabras, a buscar lógica a mis acciones, a comprender mis miradas y aun así, no terminaba de completar el rompecabezas que provocaba el desorden en mi cabeza.
Nunca me dispuse mirar hacia adelante pues no quería avanzar sin arreglar todos los destrozos que me rodeaban y que no me dejaban descansar. Tantas preguntas, tantas dudas, tantos por qués, tantas respuestas ilógicas, tantos nudos entre historias que me hacían marearme entre mis palabras... no sabían más que molestarme e impedirme dar un paso al frente.
Tantos viajes perdiéndome entre árboles solo para poder encontrarme, tantos paseos sin rumbo para poder encontrar la dirección que quería tomar, tantas acciones hechas sin querer solo para ver si de verdad quería. Para ver si de verdad quería querer.
Entonces, entre un mar de dudas y un cielo lleno de preguntas apareció la única respuesta a todo. Apareció la razón por la que quise dejarlo todo atrás y seguir caminando, desechando el lastre que me ralentizaba. Se dejó ver la musa que hizo que cada palabra escrita cobrara sentido y que cada sentimiento expuesto tuviera una razón de ser.
Fui afortunado al tener la oportunidad de ver a dicha musa varias veces seguidas, al tenerla cerca, al poder abrazarla. Quería quererla, quería responder a todas mis preguntas con su nombre. Pero a su vez, me di cuenta que el solo hecho de verla sonreír era lo que me motivaba a seguir luchando y dándolo todo para volver a provocar esa luz en su rostro,
Serían sus ojos, sería su sonrisa, sería la manera en la que hacía que todo brillara a su alrededor mientras a su vez todo dejaba de existir y se desvanecía para que la única presencia fuera ella.
Será el querer, o el poder. Será el extrañar, el añorar o el desear. Será lo que sea, mientras siendo y existiendo, me hacen luchar y pedir volver a verla."
2015-07-31
El cristal
"Es tan grueso el cristal que nos separa, siendo a su vez frágil su resistencia a que nos abracemos. Nunca me sentí tan lejos, nunca te tuve tan cerca. Nunca vi cómo mientras más te tenía, más te perdía; mientras más te hablaba, más te olvidaba.
Es el viento el que ahora se abre paso entre los dos, siendo vencedor final, recordando cómo hubo un tiempo en el que entre nosotros no lograba hacerse hueco, no lograba separarnos.
Hoy es el susurro de la noche el que me grita que quiere volverme loco, que quiere que pierda la noción del tiempo, para así poder sumar horas a los segundos que paso sin ti.
Nunca imaginé tan difícil momento en el que mientras más sonreía, mientras más lograba que todo el mundo encontrara su luz, todos hallaran aquello que felices les hacían, mientras más conseguía contagiar una gran felicidad... en realidad, no había luz que iluminara mi oscuro interior.
Me acostumbré a mis temores, aprendí a vivir junto a ellos, a formar parte de mis pesadillas.
Llegué a temer a lo más despiadado que rondaba cerca de mí, llegué a angustiarme por no saber dónde iba a cruzarme con mi mayor temor, que no era ni más ni menos que yo mismo.
Fui mi salvación, fui lo que necesitó mucha gente para ser feliz, pero a su vez, era el mismo miedo que quería destrozarme a mi mismo. Era aquel demonio que poco a poco se va dañando y se hace ver en lo más bajo del infierno.
Pero por ello bajé. Llegó el momento de aprender a estar destrozado, para volver de una manera más fuerte, Mi oscuridad pateó a mi felicidad hasta dejarla inconsciente, haciéndole creer que no valía nada, haciéndole sentir que no tenía lugar en este cuerpo, pero ella supo levantarse de nuevo, erguirse, pisar con fuerza y comenzar a correr hacia la superficie.
Quizás le motivó el querer romper el cristal que nos separa, quizás le motivo el poder verte a través del mismo.
Quizás, fuiste tú quien le motivó."
Es el viento el que ahora se abre paso entre los dos, siendo vencedor final, recordando cómo hubo un tiempo en el que entre nosotros no lograba hacerse hueco, no lograba separarnos.
Hoy es el susurro de la noche el que me grita que quiere volverme loco, que quiere que pierda la noción del tiempo, para así poder sumar horas a los segundos que paso sin ti.
Nunca imaginé tan difícil momento en el que mientras más sonreía, mientras más lograba que todo el mundo encontrara su luz, todos hallaran aquello que felices les hacían, mientras más conseguía contagiar una gran felicidad... en realidad, no había luz que iluminara mi oscuro interior.
Me acostumbré a mis temores, aprendí a vivir junto a ellos, a formar parte de mis pesadillas.
Llegué a temer a lo más despiadado que rondaba cerca de mí, llegué a angustiarme por no saber dónde iba a cruzarme con mi mayor temor, que no era ni más ni menos que yo mismo.
Fui mi salvación, fui lo que necesitó mucha gente para ser feliz, pero a su vez, era el mismo miedo que quería destrozarme a mi mismo. Era aquel demonio que poco a poco se va dañando y se hace ver en lo más bajo del infierno.
Pero por ello bajé. Llegó el momento de aprender a estar destrozado, para volver de una manera más fuerte, Mi oscuridad pateó a mi felicidad hasta dejarla inconsciente, haciéndole creer que no valía nada, haciéndole sentir que no tenía lugar en este cuerpo, pero ella supo levantarse de nuevo, erguirse, pisar con fuerza y comenzar a correr hacia la superficie.
Quizás le motivó el querer romper el cristal que nos separa, quizás le motivo el poder verte a través del mismo.
Quizás, fuiste tú quien le motivó."
2015-07-18
Disparando a mi vacío
"Como ese amor que no te corresponde, como ese sentimiento que no vuelve. Mal invento el amor que a veces sube y sin caer, se rompe.
Esas historias de luchas ante destinos, esas palabras de juegos entre besos y caricias. Los halagos que tu presencia me brindaba eran dignos de inmortalizar con un beso, ese que no olvidas, ese que con el paso del tiempo te daña y te ofrece las mejores lágrimas.
¿Cuál era mi razón de luchar? ¿Cuál era mi perdición? ¿Por qué no podía seguir perdiendo el tiempo mientras buscaba tu abrazo? Las palabras se las llevó el viento, aquel mismo egoísta que delante de mis ojos acariciaba su pelo. Sus acciones, las que condenaron a mis sentimientos a dudar de la existencia del verdadero querer.
Para qué mentirnos, escribimos estas líneas bajo la sábana de mi oscuridad, en el calor del silencio, mientras por tontas palabras su sonrisa recuerdo. No comprendo el por qué de mi intención, pero quiero tentar a mi perdición contemplando y escuchando su voz una vez más.
Te dejo llamarme tonto, te dejo llamarme iluso, te dejo pararme los pies golpeándome con la realidad nuevamente, pero mi problema es el querer atarme a sus defectos, para que conmigo caigan al vacío y solo vuelen junto a ella sus virtudes, su luz, su brillo.
Tantos me preguntan si sería capaz de sacrificarme por una causa perdida, pero siempre encuentran la misma respuesta, y es que una causa acaba siendo perdida si no se busca su razón.
Me ahogué entre las palabras que le hacían flotar, me perdí en su oscuridad, caí herido varias veces al luchar contra sus miedos y temores, pero nunca me di por vencido.
Se que para ella no soy más que aquel que aparece en algún cruce en su camino, sé que no ve más que al hombre cicatrizado o ensangrentado por motivos desconocidos. Sé que ella pocas veces teme porque le recibo con sonrisas constantemente... pero sé que algún día verá todo lo que sacrifiqué por su felicidad.
Son líneas sin lógica, palabras sin sentido, al igual que las razones por las que sigo a su lado, pero a la sombra, al igual que sigo dándolo todo por ella sin siquiera recibir un agrado.
¿Por qué? Digamos que hay momentos en los que luchamos sin quererlo por quien queremos. Digamos que lo que quiero es que ella quiera seguir adelante.
Digamos que mientras ella quiera, yo querré querer su felicidad.
Esas historias de luchas ante destinos, esas palabras de juegos entre besos y caricias. Los halagos que tu presencia me brindaba eran dignos de inmortalizar con un beso, ese que no olvidas, ese que con el paso del tiempo te daña y te ofrece las mejores lágrimas.
¿Cuál era mi razón de luchar? ¿Cuál era mi perdición? ¿Por qué no podía seguir perdiendo el tiempo mientras buscaba tu abrazo? Las palabras se las llevó el viento, aquel mismo egoísta que delante de mis ojos acariciaba su pelo. Sus acciones, las que condenaron a mis sentimientos a dudar de la existencia del verdadero querer.
Para qué mentirnos, escribimos estas líneas bajo la sábana de mi oscuridad, en el calor del silencio, mientras por tontas palabras su sonrisa recuerdo. No comprendo el por qué de mi intención, pero quiero tentar a mi perdición contemplando y escuchando su voz una vez más.
Te dejo llamarme tonto, te dejo llamarme iluso, te dejo pararme los pies golpeándome con la realidad nuevamente, pero mi problema es el querer atarme a sus defectos, para que conmigo caigan al vacío y solo vuelen junto a ella sus virtudes, su luz, su brillo.
Tantos me preguntan si sería capaz de sacrificarme por una causa perdida, pero siempre encuentran la misma respuesta, y es que una causa acaba siendo perdida si no se busca su razón.
Me ahogué entre las palabras que le hacían flotar, me perdí en su oscuridad, caí herido varias veces al luchar contra sus miedos y temores, pero nunca me di por vencido.
Se que para ella no soy más que aquel que aparece en algún cruce en su camino, sé que no ve más que al hombre cicatrizado o ensangrentado por motivos desconocidos. Sé que ella pocas veces teme porque le recibo con sonrisas constantemente... pero sé que algún día verá todo lo que sacrifiqué por su felicidad.
Son líneas sin lógica, palabras sin sentido, al igual que las razones por las que sigo a su lado, pero a la sombra, al igual que sigo dándolo todo por ella sin siquiera recibir un agrado.
¿Por qué? Digamos que hay momentos en los que luchamos sin quererlo por quien queremos. Digamos que lo que quiero es que ella quiera seguir adelante.
Digamos que mientras ella quiera, yo querré querer su felicidad.
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